viernes, 20 de mayo de 2011

Una chicotá inolvidable



Tarde de Domingo de Ramos, la calle Orfila a rebosar de gente arremolinada en torno a las puertas de la escasa capilla de los Panaderos y expandida sobre la plaza de Santa Marta. Camareros que no dan a basto sirviendo cervezas, antifaces morados, antifaces verdes, de terciopelo. Incienso, rayos de sol que como tentáculos divinos cruzan la talla del canasto, asfalto que quema, voces de capataces expertos,voces de domingo de ramos todavía sin cascar, arengas bajo las trabajaderas, Centuria sonando como nunca, caida para el izquierdo, vuelta para el recuerdo izquierda alante derecha atrás.

¡Relevo!

Gracias Mundi y gracias Saavedra por regalarnos semejante vuelta.

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